¿Qué son las emisiones de Alcance 3 y qué ventajas tiene?
11 de agosto, 2025
¿Sabías que en muchas empresas las emisiones de Alcance 3 representan hasta el 90 % de su huella de carbono total? Es una cifra que sorprende y, al mismo tiempo, revela una gran verdad: la mayor parte del impacto ambiental de una organización no proviene de lo que hace directamente, sino de todo lo que sucede antes y después de su actividad principal. Transporte de materias primas, desplazamientos de empleados, uso del producto por parte del cliente o incluso el tratamiento de residuos. Todo suma.
A medida que las regulaciones aumentan y la sostenibilidad se convierte en un criterio decisivo para clientes e inversores, entender este tipo de emisiones ya no es opcional. Es una oportunidad para reducir costes, anticiparse a riesgos y mejorar la eficiencia. En este artículo te explicamos qué son las emisiones de Alcance 3, por qué son tan relevantes y qué beneficios tiene medirlas y gestionarlas.

¿Qué son las emisiones de Alcance 3?
Las emisiones de gases de efecto invernadero se dividen en tres grupos según el Protocolo de Gases de Efecto Invernadero (GHG Protocol). El Alcance 1 incluye las emisiones directas que genera una empresa al quemar combustibles fósiles, por ejemplo, en sus instalaciones o vehículos. El Alcance 2 abarca las emisiones indirectas derivadas del consumo de electricidad, calefacción o refrigeración que la empresa compra a terceros.
Y luego está el Alcance 3, el más amplio y complejo. Este abarca todas las emisiones indirectas que tienen lugar a lo largo de la cadena de valor, tanto aguas arriba como aguas abajo. Es decir, desde los bienes y servicios adquiridos hasta el uso y eliminación de los productos vendidos. Incluye también viajes de negocio, transporte de mercancías, residuos generados, activos arrendados e incluso inversiones. Las emisiones de Alcance 3 no solo son numerosas, sino que también suelen ser las más difíciles de controlar.
¿Por qué son tan difíciles de medir?
Uno de los grandes desafíos de las emisiones de Alcance 3 es que ocurren fuera del control directo de la empresa. Por ejemplo, ¿cómo se mide el impacto ambiental del transporte que utiliza un proveedor ubicado en otro país? ¿O las emisiones generadas cuando un cliente utiliza un producto durante años?
Además, la complejidad aumenta porque muchas veces la información no está disponible o es inconsistente entre proveedores. Esto obliga a trabajar con estimaciones, recopilar datos de distintas fuentes y aplicar metodologías diversas según el tipo de actividad. Aun así, herramientas de análisis cada vez más precisas y el compromiso creciente de las empresas proveedoras están facilitando su medición y seguimiento.
¿Qué ventajas tiene medir las emisiones de Alcance 3?
Aunque el proceso pueda parecer complejo, las empresas que deciden abordar las emisiones de Alcance 3 obtienen beneficios estratégicos. En primer lugar, logran una visión mucho más completa de su huella de carbono, lo que les permite identificar puntos críticos y oportunidades de mejora en toda su cadena de valor.
Esto se traduce en reducción de costes energéticos, optimización de procesos logísticos y selección más eficiente de proveedores. Además, permite cumplir con marcos normativos y de reporte cada vez más exigentes, como la Directiva de Información de Sostenibilidad Corporativa (CSRD) o los estándares de CDP, GRI y SBTi.
Medir el Alcance 3 también impulsa una cultura de sostenibilidad más colaborativa. Al implicar a clientes, proveedores y otros actores, la empresa puede fomentar alianzas estratégicas en favor de la eficiencia energética, la innovación y la reducción de residuos.
Categorías más comunes dentro del Alcance 3
El GHG Protocol establece 15 categorías distintas para las emisiones de Alcance 3, que se dividen entre aquellas que ocurren aguas arriba (antes de que el producto llegue a la empresa) y aguas abajo (después de su venta).
Entre las más frecuentes encontramos la producción de materias primas, el transporte de proveedores, la generación de residuos en operaciones, los desplazamientos de empleados o el impacto ambiental derivado del uso que hacen los consumidores finales del producto. También se incluyen las inversiones financieras o el uso de franquicias.
Conclusión: pensar en sostenibilidad a lo largo de toda la cadena
En un momento en el que las empresas están llamadas a ser protagonistas del cambio climático, comprender y gestionar las emisiones de Alcance 3 es un paso esencial. No solo para reducir el impacto ambiental, sino para mejorar procesos internos, fortalecer relaciones con proveedores y prepararse ante futuras regulaciones.
En Novaluz creemos que la sostenibilidad es un camino que se recorre con visión y responsabilidad. Si quieres estar al tanto de las últimas novedades echa un vistazo a nuestro blog y para cualquier consulta no dudes en contactar con nosotros.






